Aceite de Ricino (puro)

Aceite de Ricino (puro)

Sea el primero en opinar sobre este producto

Regístrese para ser notificado cuando este producto se encuentre de nuevo en existencia

Disponibilidad: Fuera de existencia

€ 9,00

Se obtiene mediante la extracción de las semillas de Rosa rubiginosa. Es rico en ácidos grasos poliinsaturados de gran valor, contiene alrededor de un 80% de ácidos grasos poliinsaturados (40,5% de ácido linoléico y 39,5% de ácido α–linolénico).

Muy indicado para problemas dérmicos especiales: úlceras tróficas, eccemas, dermatitis de contacto, queloides, contribuye a la mejora de loa cicatrización de las heridas y evitar las secuelas. Por sus excelentes propiedades regeneradoras (comprobadas clínicamente), es uno de los aceites vegetales más usados en cosmética para todo tipo de tratamientos anti-envejecimiento, anti-arrugas y anti-estrías. Disminuye la hiperpigmentación en tratamientos a largo plazo.

Aceite de Ricino (puro)

Doble click en la imagen para abrir/cerrar

Alejar
Acercar

Descripción del producto

El aceite de ricino, en muchas ocasiones mal traducido como aceite de castor por su denominación en inglés (castor oil), se obtiene a partir de la planta Ricinus communis, que contiene aproximadamente un 40-50 % del aceite. El aceite a su vez contiene el 70-77 % de los triglicéridos del ácido ricinoleico. A diferencia de las propias semillas, no es tóxico.

Se trata de un aceite muy usado para la fabricación de barras de labios y jabones y puede incluirse en muchos cosméticos caseros.

Es enriquecedor y calmante; si se añade a algún aceite acondicionador y contra la caspa, contrarrestra de inmediato los efectos desecadores causados por los tintes químicos, el sol estival y el aire marino cargado de sal.

Contribuye a mantener perfectamente arreglado el peinado más complicado.

El aceite de ricino es excelente para fortalecer las uñas y además proporciona una rica variedad de aceites corporales, abrillantadores para los labios y aceites de baño, todos los cuales enriquecen y benefician a las pieles secas.
Desde tiempos faraónicos se utiliza la planta de ricino con fines medicinales. La aplicación más conocida es como purgante. Una dosis típica contiene entre 10 y 30 ml de aceite de ricino. De éste, las enzimas del intestino liberan el ácido ricinoleico (un ácido carboxílico con 18 átomos de carbono), que es el principio activo. La reacción se produce a las dos o cuatro horas de haber suministrado la dosis.

Es un purgante y anti-parasitario natural. Los egipcios empleaban este aceite y en sus tumbas se han encontrado semillas de ricino, de las que se extraía.

El mecanismo de acción del principio activo es similar al de la toxina diftérica, es decir, es capaz de inactivar la síntesis proteica. El efecto se basa, por una parte en la acumulación de agua en el intestino y por otra, en la irritación de las mucosidades que aceleran el vaciado del sistema intestinal. Como efecto secundario, se inhibe la asimilación de sodio y agua, además de las vitaminas lipofílicas del intestino. En dosis elevadas se pueden producir náuseas, vómitos, cólicos y diarrea aguda, lo cual ha hecho que este aceite haya sido usado como herramienta de castigo y tortura. Además, se ha descrito la aplicación del aceite de ricino en mezclas para inducir el parto.

Etiquetas del producto

Use espacios para separar las etiquetas. Use comillas simples (') para frases.